domingo, 18 de abril de 2021

Safo

Safo era una poetisa muy importante en la lírica griega arcaica, que representaba la cultura aristocrática y sus relaciones en aquella época; dos siglos después de haberse escrito la Iliada y la Odisea. Escribiría en verso sobre la elegía, la tragedia, y sobre todo, el erotismo. Eso incluye a las odas ceremoniales o nupciales, los himnos deidades y cantos hacia las musas o dedicaciones para sus amantes. Mediante el ámbito que convivía al heredar el poder económico, al ser exiliada a Sicilia y después al regresar otra vez a su ciudad natal a fundar su propia academia, fue lo que la formó artísticamente. Además de demostrar su independencia siendo una mujer griega, ya que en ese período histórico la mujer, según la costumbre griega, no debería recibir educación ni estudios sobre las ciencias o las artes, al menos, como excepción, que sean heteras (cortesanas). Su poesía se enfocaba en la encarnación de las pasiones, el manejo personalizado de los sentimientos en la que escribiría en primera persona, y la interacción de la libido ya representada en el erotismo: el Yo erótico. También narraría ciertos acontecimientos históricos como la guerra entre Lesbos y Atenas o el tomo del poder del tirano Pírano; antes y después del exilio de la poeta. Para la literatura griega, Safo es, junto con su compatriota Alceo, parte de los poetas mélicos; o mejor dicho, parte de Los nueves poetas líricos: grupo de poetas más representativos en la Grecia desde aquel entonces, según los académicos de Alejandría en la edad helénica (siglo  IV a.C.).

Pintura de John William Godward

Nacida en la isla de Lesbos, en Mitilene en el siglo VII a.C., creció en un ambiente familiar perteneciente a la oligarquía local. Su padre, Skamandar, era un comerciante de vinos que manejaba las rutas de Asia menor, sobre todo en los canales que se habituaba en las costas de Jonia. Cuando se declaró la guerra entre Lesbos y Atenas, por una disputa de tierras que es punto clave para la exportación y el comercio, Skamandar fue obligado a luchar junto con otros reclutados. Mediante la guerra, el padre de Safo muere en combate y ella se hace cargo del negocio familiar, el cual obtiene buenos beneficios para una posición tanto político como comercial. Después de algunos años de riqueza, bajo el nuevo gobierno del tirano, sabio y político Pítaco, Safo terminó exiliada por estar en contra de este, demostrando oposición igual que Alceo, poeta y amigo, y otros de la misma clase que defendía la aristocracia. Durante el exilio, aprendió artistamente de la cultura siciliana (hoy siendo parte de Italia). Después de seis años afuera, Pítaco levantó el castigo a Safo y pudo regresar nuevamente a la isla, ya así empezando una nueva etapa de su vida.

Safo y Alceo de Lawrence Alma-Tadema


Al volver a su tierra natal, se dedicó a la composición y a la educación de las jóvenes aristocráticas de la isla. Perteneció a una sociedad llamada thiasos, donde se preparaba a las jóvenes para el matrimonio, que más adelante, se llamaría la Casa de las Musas. Esta escuela se dedicaba a la educación de las jóvenes vírgenes lesbias, instruyéndolas en varias artes y un desarrollo intelectual hacia la poesía. Allí, Safo, se reunía con sus discípulas a un campo abierto para recitar poemas, celebraban el canto a la boda, al placer del amor en busca de la belleza representada no solo en la lírica, sino en la danza y la música. También confeccionaban coronas y alegros florales para las ceremonias, o las nupcias que se celebraban desde entonces. A través de ese ambiente desarrollaría más su poesía, por las relaciones amorosas con las muchachas que iban ante los acuerdos pre-matrimoniales. Esa interacción por las mismas de la clase social, por las jóvenes en busca de su enseñanza que crecía cada vez más, le ayudaría a formar y forjar un círculo íntimo y emocional con ellas, cual determinaría una gran parte de su vida y de su poesía.


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